lunes, 29 de diciembre de 2014

MOTOMUTANTE MAROTO.: QUÉ ES LA "SÍNTESIS ASINCRÓNICA" EN UNA VIÑETA.

  Aquí tenéis otra viñeta del próximo Maroto. Como veis, acción y carreras no van a faltar.




Es muy frecuente que se considere que hacer un tebeo es poco más que dibujar el “story board” de una película. Aquello de que el cómic es el cine de los pobres, ¿os acordáis? Pero lo cierto es que este medio ha desarrollado intuitivamente unos complejos mecanismos de narrativa visual imposibles de reproducir en cine. Recursos que se han usado durante décadas con toda naturalidad en el tebeo clásico y que en el tebeo reciente, con toda su renovación vanguardista de la narración y el lenguaje, parece que se perciben como infantilizantes y se procuran minimizar u obviar. 
   Me voy a referir a lo que llamaré, siguiendo a Roman Gubern, "síntesis asincrónica". Y perdonad el palabro. En los tebeos de superhéroes es muy habitual que para dar mayor énfasis y gravedad a momento, a una situación, se nos presente con toda una serie de viñetas ralentizadoras, que fraccionan una acción corta en muchas imágenes llegando a la redundancia y estirando el tiempo de manera efectista. O expresiva, si lo preferís.
    La "novela gráfica", por su parte, tiende a usar un tempo narrativo más pausado debido al carácter más reflexivo e introspectivo de sus historias, en general. En ambos casos el tiempo contenido en cada viñeta es mínimo y se utilizan muchas viñetas para resolver acciones de poca acción. La viñeta tiende a entenderse más como instantánea fotográfica. El tiempo y las acciones contenidas en cada imagen es único, siendo ya  raro encontrar ejemplos de síntesis temporal como el ejemplo que usara Román Gubern en su clásico "El lenguaje de los cómics"( 1972) :
El segundo problema semiológico se refiere a la contradicción lingüística entre la temporalidad del diálogo y la congelada instantaneidad de la expresión icónica (y más precisamente «gestual»). Esta contradicción obliga al dibujante a elegir en cada representación el momento gestual más significativo de sus personajes. Pero aun así, le resulta imposible evitar en muchos casos una «asincronía» entre la gestualidad estática y la ex­presión del discurso verbal, o, incluso, una asincronía entre varios personajes. Su ejemplo más sencillo está referido a dos interlocutores (A y B). La gestualidad del personaje A corresponde al inicio de la acción o diálogo y la del personaje B corresponde al final de su acción, pero la gestua­lidad del personaje B (respuesta) puede resultar aberrante si es leída como gestualidad contempo­ránea de la acción (o diálogo) del personaje A.
Ilustremos esta asincronía con la viñeta  aquí reproducida en la que se muestra a Flash Gordon, herido, que es atendido por Zarkov. Puesto que la lectura de la imagen se efectúa de izquierda a de­recha, el primer personaje que interviene en la acción representada es el soldado, que pregunta: «¿Ha muerto el rey? ¿Hemos de rendirnos?» Pero Zarkov (segundo personaje en la secuencia izquier­da-derecha) informa a los dos personajes presen­tes: «i Ah, esto parece que le hace volver en sí, Dale! » La buena noticia anima a Dale (tercer personaje en la secuencia), que extiende la mano con gesto autoritario, para ordenar al soldado:
«¡Flash vive! ¡Vuelve a tu puesto, cobarde!» La réplica de Dale está obviamente producida por la tranquilizadora información de Zarkov (es de­cir, es posterior a ella) y resultaría aberrante leer el gesto autoritario de Dale como contemporáneo de la pregunta del soldado «¿Ha muerto el rey? ¿Hemos de rendirnos?», pregunta que presumi­blemente Dale ha escuchado con atención y tal vez con los brazos extendidos a lo largo del cuer­po (momento omitido por el dibujante, que ha elegido en cambio, con razón, el gesto que co­rresponde a su réplica).
Este otro ejemplo de Ibáñez vuelve a mostrar la sorprendente capacidad del tebeo  para sintetizar en una misma imagen distintos momentos de una misma acción y diálogo sin que el lector deje de entenderlo. Esto sí que es un recurso de sintaxis de un lenguaje que va mucho más allá de los hallazgos de pura composición ydiseño.


sábado, 25 de octubre de 2014

RAT MAN, UN TEBEO ITALIANO QUE NO HAY QUE PERDERSE

Antes de empezar, leed esta breve historieta. Veréis que se puede hacer humor sin renunciar al rigor teológico.  (Pincha en las imágenes para verlas mas grandes.)


   Leonardo Ortolani, Leo, (Enero de 1967) creó en 1989 el personaje Rat Man. Lo publica desde entonces  y lo reedita continuamente Panini. En  España la editorial Planeta llegó  a publicar dos tomitos de 62 páginas coloreados que ahora son inencontrables. Su éxito en Italia ha sido enorme. Existe una serie de dibujos animados y una película.

  

  Inicialmente surge como una parodia de los tebeos de superhéroes, muy evidentemente Batman, a pesar de que los héroes Marvel serán, en seguida, la referencia más recurrente.













 Su adoración por Jack Kirby no conoce límites y lo demuestra en cada ocasión que puede aprovechar, parodiando sus portadas continuamente y dedicándole, a su muerte, una sentida historieta de la que reproduzco un par de páginas.





                                         Homenaje a Jack Kirby.

Rat Man se presenta como un superhéroe patoso y medio lelo que el autor utiliza para parodiar inicialmente, como ya dije, los tebeos de supergrupos de Marvel, con un humor entre tontorrón y surrealista. En cierto modo era el equivalente a nuestro Superlópez, pero a la italiana, aunque el carácter del personaje y su evolución posterior los distancian notablemente. La parodia llega también al aspecto gráfico, con notable eficacia.El blanco y negro de Ortolani es muy atractivo, y las lecciones de Kirby están bien aprendidas.











 A partir de ahí la historieta evoluciona hacia una narración de argumento más amplio y continuo que indaga, con un tono más reflexivo, en la condición “humana” del personaje y su biografía, lo que le permite hacer ciertas variaciones del estilo de dibujo de vez en cuando.




En esta línea argumental va  intercalando continuamente parodias de los grandes éxitos del cine o los tebeos, desde “La guerra de las Galaxias” ,la serie de películas “Saw”, Lobezno, “Soy leyenda”, la Biblia y todo lo que se le ocurra.

Aquí reproduzco unas páginas de arranque con referencias a “Saw” y, sobre todo, páginas de la parodia del “300” de Frank Miller, que me parecen gráficamente espléndidas.









Es muy habitual que los aficionados españoles al tebeo nos fijemos con lógica envidia en la industria francesa. Sin embargo la italiana no es menos envidiable. Tebeos como este, y hay muchos, se venden masivamente desde hace décadas en ediciones muy asequibles  (sin haber caído en la trampa de las ediciones con encuadernaciones de lujo destinadas sólo a las librerías "serias")  que se encuentran en todos los quioscos y puntos de venta de prensa de cualquier estación de metro, tren o autobuses en todas las ciudades y pueblos.  Rat Man es un magnífico ejemplo de tebeo popular como alguna alguna vez hubo aquí, pero que murió hace mucho. 


En fin, si vais a Italia, o algún amigo va a ir, procurad conseguiros algunos cuantos ejemplares. No os arrepentiréis. Y el italiano se lee sin mucha dificultad. 




miércoles, 20 de agosto de 2014

ROXY MUSIC A TRAVES DE SUS PORTADAS


Bo Didley hizo una canción con aquel dicho de “you can´t judge a book looking at the cover”. Es decir, no debes juzgar un libro por su portada.  Parece muy sensato. Pero todos sabemos que “la cara es el espejo del alma”, y la de veces que resulta cierto.  Llevándolo al terreno de la música, veamos si se puede juzgar la música de un disco por su carpeta, o su portada, sin haberlo oído.
Yo afirmo que sí. Desde luego en el terreno del rock, sin ninguna duda.
Estoy seguro de que todos los medianamente buenos aficionados al rock que hayan comprado discos con alguna asiduidad, más de una vez han comprado alguno simplemente porque la portada tenía buena pinta, sin tener ni la más mínima referencia del grupo. Y acertaron.
El diseño de la carpeta servía para crear previamente en el oyente un estado de ánimo adecuado y receptivo hacia la música que ibas  a oír.  Cuando caía en tus manos el “Sticky fingers” de los Rolling Stones, con aquella cremallera de verdad que se abría de verdad, era como si le estuvieses bajando los pantalones al mismísmo Jagger y le pudieses ver los calzoncillos firmados por Warhol. ¿Cómo iba a ser malo ese disco? ¿Cómo va a ser igual de bueno editado en tamañito CD? La carpeta del primer disco de King Crimson, con ese rostro gritando, sin una letra, y que además se desplegaba hasta tener en tus manos una apabullante ilustración de 30 x 60 cm que te dejaba entre pasmado y estremecido, era lo ideal para escucharlo. Ese disco era bueno. “Thick as a brick”, de Jethto Tull, que era un periódico entero, a tamaño de periódico, con todas las páginas y secciones.  Las maravillosas ilustraciones de Roger Dean para Yes. El potentísimo Corben que ilustraba “Bat out of hell” de Meat Loaf. Sargent Pepper´s lonely hearts club band” o el blanco de The Beatles. Y cada uno podrá añadir los que crea conveniente. Debo aclarar que casi todo lo que digo aquí hay que entenderlo referido a los discos de vinilo, cuyas carpetas, aunque sólo sea por cuestión de tamaño, eran incomparablemente más atractivas y vistosas que las cositas esas que llamamos CDs. Huelga decir que los formatos digitales como mp3 y el internet han logrado que el diseño gráfico de las carpetas de discos se haya vuelto algo irrelevante o ignorado. No obstante varias de las carpetas las reproduzco a partir de los CD. Qué se le va a hacer.

Voy a centrarme en la carrera de un grupo concreto para analizar la evolución de su música únicamente mirando las portadas de sus discos: 
     
 Roxy Music.

Yo los conocí en los primeros 80. Y en esa época no podía más que dar la razón a Siniestro Total cuando cantaban aquello de “¿sabías que a Bryan Ferry le huele el aliento?”. No obstante siempre me intrigó que  La Mode, otro grupo que me gustaba, le dedicase, con evidente admiración, “Aquella canción de Roxy”. Tardé en descubrir que ambos tenían razón.



Su primer disco ROXY MUSIC, de 1972, tiene una de las carpetas más poderosas de la historia del rock. Desplegabas la carpeta y a un tamaño de 30 x 60cm  te miraba una mujer imponente, vestida con un toque a los años ´50, exhibiendo un gesto de lascivia pocas veces visto, sugerente, retorcida, sofisticada, incitante, peligrosa. El fondo blanco hace que sólo exista ella y logra que sólo nos fijemos en que ella se está fijando en nosotros. Como te pille te devora. Tremendo.


Se pueden ver otras muchas tomas de la sesión de fotos. La modelo es Kari-Ann Muller. El fotógrafo es Karl Stoecker.

 Como en todos los discos, el concepto inicial de la portada es de Bryan Ferry, si bien luego los desarrolla con otros diseñadores como Antony Price.





En su segundo disco, FOR YOUR PLEASURE” (marzo 1973), la portada también se despliega para mostrar un paisaje urbano nocturno. Una mujer fatal vestida de cuero negro está paseando a una pantera. Al fondo la espera una limusina con chofer que, no sé por qué, se ríe.




 Seguimos en un mundo de mujeres incitantes, sofisticadas, que desbordan un glamour peligroso. Dan un poco de miedo. Y esta, al menos, no te mira directamente, aunque su pantera sí. Esta portada es el negativo de la anterior.
 En aquella predominaba la luz y en esta todo es negro. Frente al minimalismo de la primera, cierto recargamiento. Demasiada retórica, diría yo. Pero muy potente.
El fotógrafo vuelve a ser Karl Stoecker. Y la modelo es nada menos que Amanda Lear, que en aquel momento era la novia de Ferry.



STRANDED, (noviembre 1973), es el tercer disco. 



La carpeta también se abre y, como en el primer disco,  es la fotografía cenital de una mujer tumbada que nos mira con expresión difícil de interpretar. Por el título, que significa abandonado o varado, alguno podría pensar que es la superviviente de un naufragio, dada su ropa escasa, desgarradamente roja, y ese entorno de lujuriosa vegetación que la rodea. Pero, pensándolo bien, parece que está mirando a su amante después de un rato de salvaje pasión. O antes, a saber, porque el punto de vista cenital crea esa sensación de mujer que se te ofrece... que no sé yo.
 Todo es tan ambiguo, tan turbio.
La modelo es Marilyn Cole, novia de Ferry en ese momento y Playmate del año.

COUNTRY LIFE, (noviembre 1974)


La repera. Cualquiera diría que hemos deslumbrado con los faros del coche a dos fierecillas que salían del bosque. Estas dos chicas en ropa interior, que nos miran sin miedo ni sorpresa, ¿qué estaban haciendo entre los arbustos? ¿Debemos disculparnos por interrumpir, o nos invitan a participar? Uno se siente incómodo, como un voyeur involuntario. Seguimos en el territorio de lo procaz, y del desafío a las convenciones. La portada también continúa por detrás, pero sólo la parte frontal tiene chicha. La parte trasera son sólo arbustos. 

Quizá le falte la sutileza de los anteriores, pero es bien contundente.


Esta portada fue censurada en varios países, España entre ellos. Se sustituyó la foto de las chicas por la parte de la foto de los arbustos sin nadie.
 Las modelos son Constanze Karoli y Eveline Grunwald, que colaboraron en la letra de alguna canción. La foto es de Michael Ochs.









SIREN (1975)


Es la primera portada que no continúa por detrás. La foto ocupa el cuadrado de 30 x 30 que es la portada de un vinilo, pero sigue siendo una portada espléndida. La contraportada está compuesta por unos retratos de los músicos que recuerdan un poco a los de los colaboradores en el ABC, y donde les vemos con un aspecto más formalito de lo habitual.

En la portada volvemos a tener a una mujer que ahora se arrastra sobre las duras rocas de un paisaje costero. Ya no es humana. Debemos suponer que es una sirena, pues tiene aletas en los 
pies y luce una corona. Acaba de salir del mar y viene a por ti. Lo que hasta ahora era carne cruda, hembras cada vez más expuestas y despojadas (con la salvedad del segundo), aquí está sublimado por la mitología. Lo que se nos viene encima no es una mujer, es una sirena. Quizá por eso su mirada no perturba tanto. La bruma en que se pierde el paisaje le da un aire de evocación mágica.
 La gama de colores fríos distancia un poco. La interacción título-foto carece de  las connotaciones depravadas que había en “Country life” o “For your pleasure”. Si tu madre te pillaba con este disco, probablemente no decía nada. Es todo más literario, más lirico, más elegante. Homero y Andersen se interfieren en nuestra percepción.

La modelo es Jerry Hall, que era novia de Bryan Ferry, y lo sería después de Mike Jagger. Lo curioso es que la modelo del primer disco acabó casada con el hermano de Jagger. El fotógrafo es Graham Hughes.





El disco en directo VIVA! (1976) me lo voy a saltar. No está mal, pero es un disco muy de circunstancias, con el grupo en crisis. 
La portada no tiene ninguna elaboración. Es un vulgar fotomontaje con una tipografía muy tosca.













MANIFESTO (1979)

Después de varios años de semi separación vuelven con un manifiesto. ¿Significaba esto que es un nuevo principio? En buena medida sí. Todo ha cambiado.  La portada está abarrotada de gente. Es una fiesta elegante, llena de confeti.  Casi todo son chicas, aunque también aparecen dos hombres. Pero resulta que todos son maniquíes. No hay ni un ser humano real. Es todo tan estático. La fotografía congela instantes de vida, pero congelar un instante de una fiesta de estatuas… ¿Esto es un disco de Roxy Music? ¿De los mismos Roxy Music? Queda claro que hay voluntad de reinventarse, y en cierto modo, de distanciarse de su etapa previa.

La portada fue diseñada por Ferry y Antony Price. Hay una versión con los maniquíes desnudos para un single.





FLESH AND BLOOD (1980)



El cambio sigue. La foto llena toda la portada y media contraportada. De repente nos encontramos con tres muchachas lanzadoras de jabalina ante un fondo vacío, vestidas con clámides, o peplumes, o túnicas de resonancia griega. Orden y clasicismo. Ninguna nos mira. Nadie nos invita a nada. Todo resulta tan estudiado, tan ordenado, tan higiénico y tan casto que uno duda de si ha comprado un disco de Roxy. No hay emoción, ni riesgo, ni sarcasmo, ni peligro. Ni siquiera la decadencia de un fin de fiesta. No sé, no sé.

AVALON (1982)



Pero, ¿esto qué es? ¿Ahora nos vienen con el rollo medieval- artúrico de caballeros andantes con un halcón en el puño? ¿Pretende evocar el último viaje del Rey Arturo hacia la isla mágica de Avalon?  Mitología y misticismo arropados por un paisaje de nieblas y misterio. Mucho ambiente,  mucha atmósfera y esas pamemas. ¡Pero si ya no hay ni chicas en la portada!  Bueno, en realidad sí: la correspondiente novia de Ferry, Lucy Helmore, es la que está dentro del casco  y la armadura, aunque, claro, no se la ve. Si las doncellas de Flesh and Blood ya ni nos miraban, aquí, directamente, no da la espalda. Sólo bajo los efectos de una grave intoxicación de new age a lo Enya "avant la lettre" podía interesarte esta portada.
La portada fue diseñada por Peter Saville.
Lo mejor es que todo lo que he dicho sobre el aspecto de las carpetas se puede aplicar a la música de los discos. (Sólo una salvedad: la portada del primero es mi favorita, si bien la música que contiene no creo que esté al nivel.) La evolución se apreciará todavía mejor si vemos el cambio que fue experimentando la indumentaria de los miembros del grupo. También da pistas.


Y a los que no hayan escuchado a este grupo, espero haberles ayudado a decidir qué disco va a ser su favorito antes de tener que oírlo.

Y por si alguien se anima, este vídeo da más pistas sobre el arte de las cubiertas de Roxy Music.

lunes, 14 de julio de 2014

UN JOVEN ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS


   Todos conocemos a Antonio Hernández Palacios  como un extraordinario dibujante de tebeos que es el autor de algunos indiscutibles clásicos del tebeo nacional, como Manos Kelly, el Cid, o Eloy. También en Francia alcanzó gran éxito como dibujante de un gran western como fue McCoy, al menos durante los primeros siete u ocho tomos.

    Sin embargo  su irrupción en el mundo del tebeo fue tardía. Teniendo en cuenta que nació en 1921  y no fue hasta la aparición de la revista Trinca, de tan grato recuerdo, en 1970 cuando se descubrió como un un extraordinario historietista.        Es decir, con 49 años. Hasta entonces apenas había dibujado alguna historieta, como los dos capítulos de El Capitán Maravillas (Valenciana) en el 43 y unas historietas de Doc Savage, con guión de González Casquel, para Ed. Rollán en el 61. En todos esos años se dedicó a la publicidad y a la pintura.
  Y dentro del campo de la ilustración posiblemente ilustrar los libros de Celia, de Elena Fortún fuese uno de sus primeros trabajos profesionales de Hernández Palaciós. Creo que muchos aficionados al cómic en general y a Palacios en particular los desconocen. Sin embargo no son ninguna rareza. Las reediciones de estas novelas que a finales de los ´70 y los ´80 hizo la editorial Aguilar llevan sus ilustraciones en unos cuantos. 
Las que yo ofrezco aquí son de hecho las correspondientes a "Celia novelista" originalmente publicado en 1939.
 La revista CLIJ (Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil) nos informa en su número dedicado a Celia de quienes fueros sus ilustradores. Justo después de terminar la  guerra, en 1939, se empiezan a reeditar los títulos de Celia, ya publicados en los años 30, con nuevas ilustraciones a cargo, entre otros, de Palacios. Es decir que estos dibujos los hizo muy probablemente entre los 17 y los 18 años.

    Seguramente no son las mejores ilustraciones de Celia, que ha tenido estupendos dibujantes, y además se nota la juventud de Palacios, pero ya se ven en ellos muchas de las características de estilo del autor.









Esta de la derecha es la única que he localizado firmada.